BLINDAJES Y ESTÍMULOS

PESOS Y CONTRAPESOS
El gobierno asegura que la economía mexicana está blindada y que pronto dará a conocer los estímulos para el crecimiento.
Ayer analicé el tema de los blindajes (coberturas cambiarias, coberturas petroleras, el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios, la línea de crédito flexible del FMI), señalando que nos falta el más importante: el blindaje contra los desatinos de la 4T, sobre todo en materia de economía, que han sido graves.
Hoy toca el turno al tema de los estímulos para el crecimiento que, ¡por increíble que parezca!, dado el atorón en el que está la economía, siguen pendientes, sobre todo los correctos.
Por lo general, herencia del keynesianismo, cuando el gobierno habla de estimular el crecimiento de la economía se refiere a incrementar su gasto, momento de preguntar si un mayor gasto del gobierno se traduce necesariamente en un mayor crecimiento de la economía.




Para responder correctamente lo primero que hay que tener presente es que el crecimiento de la economía se mide por el comportamiento de la producción de bienes y servicios, y que el gasto del gobierno implica demanda de bienes y servicios. Dicha demanda, ¿se traduce en una mayor producción de bienes y servicios? Solamente si los empresarios deciden hacer frente a esa mayor demanda con una mayor producción, para lo cual deben tener capacidad productora ociosa. Si no la tienen entonces el aumento en la demanda se traduce en aumento de precios.
Lo segundo que hay que tener presente, para responder correctamente, es cómo financia el gobierno un mayor gasto, con la intención de aumentar la demanda por bienes y servicios. Si lo hace con más impuestos y/o más deuda entonces lo que el gobierno gasta de más es lo que los contribuyentes y/o los acreedores gastan de menos y no hay un aumento en la demanda. ¿Conclusión? El gobierno debe gastar más sin que nadie más gaste menos, para lo cual el aumento en dicho gasto debe financiarse con producción de dinero proveniente del banco central, algo que en nuestro país, gracias a la autonomía del Banco de México, no es posible.




Queda claro que el estímulo al crecimiento no vendrá del gasto gubernamental, sino de la capacidad del gobierno para generar entre los empresarios, tanto nacionales como extranjeros, la confianza indispensable para que decidan invertir directamente más de lo que ha invertido, inversiones directas de las que dependen la producción de bienes y servicios, la creación de empleos y la generación de ingreso, confianza que la 4T ha dinamitado irresponsablemente.
Para generar esa confianza se debe, para empezar, retomar la construcción del NAICM; cancelar Santa Lucía, Dos Bocas y el Tren Maya; aceptar la quiebra de PEMEX (dejar de meterle dinero bueno al malo), nada de lo cual hará el gobierno.
E-mail: arturodamm@prodigy.net.mx
Twitter: @ArturoDammArnal