El mercado alcista del oro apenas comienza

Consolidado hoy y siempre como el refugio más seguro en tiempos de incertidumbre económica y geopolítica, el oro promete otro año dorado con precios que apuntan a seguir rompiendo récords impulsados principalmente por las impresionantes compras de los bancos centrales, la mayoría de las cuales no estarían siendo declaradas.

Pero vayamos por partes. En el primer trimestre del presente año, la demanda mundial del metal áureo aumentó un 3 por ciento interanual, hasta las 1,238 toneladas métricas, motivada por una intensa negociación en el mercado entre personas (mercado OTC), el temor a shocks geopolíticos o financieros, las continuas compras de los bancos centrales y la fuerte demanda de Asia.

Los datos son del Consejo Mundial del Oro (WGC, por sus siglas en inglés), el cual considera que dichos factores impulsaron el precio del rey de los metales a una media récord de 2,070 dólares la onza troy entre enero y marzo (“el mejor trimestre desde el año 2000”) y a un máximo histórico de 2,431 dólares en abril.

Esta alza ha ocurrido mientras hay una salida de capitales de los ETFs, que han visto caer sus tenencias de oro ante el volumen cada vez mayor de personas que optan por el oro en físico en lugar del digital (gráfico inferior). Hacen bien.