Alerta: Fraudes en redes sociales, al alza a nivel global

Dada la epidemia de estafas cibernéticas, en todo el mundo crece la presión de gobiernos, grupos de consumidores y el sector bancario sobre las aplicaciones y portales web de Meta (sí, la empresa de Mark Zuckerberg propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp), por su incapacidad para prevenir los fraudes que se cometen a diario desde sus redes sociales y porque no contribuye al reembolso de lo robado.

En el caso más preocupante hasta ahora registrado, las plataformas de Meta están involucradas en un quebranto económico a los hogares del Reino Unido por alrededor de 318 millones de dólares en lo que va de 2023, debido a la falta de medidas efectivas de la firma para combatir ese tipo de delitos, de lo que da cuenta una investigación realizada por The Guardian.

Según el informe del diario británico, cada siete minutos en el Reino Unido una persona se convierte en víctima de un timo que comienza en Facebook o Instagram. 

Una usuaria de Facebook compartió que fue engañada, que le robaron los ahorros de toda su vida y terminó endeudada. Perdió un total de 89,000 dólares al caer en un fraude de inversiones. 

Entre las experiencias más impactantes se encuentran las de las víctimas de la estafa de suplantación de identidad en WhatsApp conocida como “Hola Mamá”, en que los delincuentes se hacen pasar por miembros de la familia para obtener grandes sumas de dinero. Valerie, de 73 años, fue una de las muchas afectadas luego que entregó 2,546 dólares a alguien que fingía ser su hijo.

TSB (la filial británica del español Banco Sabadell) revela que del total de casos de fraude que denuncian sus clientes, el 80 por ciento se han originado en los sitios y aplicaciones propiedad de Meta.

Y ante la creciente carga de reembolsos que los bancos están asumiendo, TSB, Barclays, Nationwide y Starling Bank argumentan que Meta debería asumir parte de la responsabilidad financiera o, dicho de otra manera, que contribuya con los reembolsos a usuarios timados. 

Matt Hammerstein, director ejecutivo de Barclays UK, dice que la situación es en verdad alarmante porque el Reino Unido está “sufriendo una epidemia de estafas”. Datos de este banco con sede en Londres señalan que el 77 por ciento de los fraudes ocurren en plataformas tecnológicas, incluyendo sitios de redes sociales y mercados en línea.

La situación en México es igual de preocupante y muy parecida a la del Reino Unido. La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) reporta que de 2020 a finales de 2022 registró un total de 391,182 controversias por posible fraude, teniendo un incremento las estafas cibernéticas.

Durante 2022, el 62.3 por ciento de los reclamos (134,433) correspondieron a la banca múltiple; de esa cifra, el 30.5 por ciento de las quejas (41,051) fueron presentadas por personas adultas mayores, y de éstas, el 50.5 por ciento (20,745) tuvieron su origen en un presunto timo.

El gobierno mexicano, a través de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), solicitó a Meta su ayuda para detener las estafas por parte de agencias de viajes fantasmas, pero no obtuvo una respuesta positiva, así lo dijo a medios la subprocuradora de servicios de esa institución, Surit Berenice Romero.

Y la comunicadora Yohali Reséndiz, en su sección “Periodismo a toda prueba”, compartió que cada hora en México se cometen 473 fraudes cibernéticos.

Fáciles de detectar, difíciles de resistir 

Los estafadores no son tontos, son expertos en embaucar a las personas. Saben que por desgracia esas fácil engañar a la gente que convencerla de que está siendo timada.

Los defraudadores apelan a tocar  fibras emocionales sensibles que casi siempre hacen reaccionar a sus víctimas con mucho interés a ofertas de “altos rendimientos”, de “grandes nuevos descubrimientos que nadie quiere que se sepan” o engañando con que el fraude es en realidad una inversión segura “respaldada” en algún activo seguro. Nunca es verdad, pero hasta los más experimentados inversores llegan a caer.

Tenga cuidado: el dinero fácil, sin creación de valor o que da “rendimientos” sólo por entregárselo a alguien que le promete altas ganancias, no existe.

En el mundo hiperconectado de hoy sigue siendo más válida que nunca la premisa de que más vale desconfiar, que creer a ciegas. Y en cuanto a dinero se refiere, es aún más importante aplicarlo.